| CRESCENTIA CUJETE L. |
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Descripción: Arbolito siempreverde de 4-5 m de altura en cultivo, de ramas retorcidas y copa abierta, con las ramillas subredondeadas, emitiendo brotes cortos, cada uno con un fascículo de hojas sésiles, las cuales son algo variables en tamaño en el mismo fascículo, simples, normalmente obovadas, de 4-26 x 1-7 cm, con la base atenuada y el ápice agudo u obtuso. Su consistencia es cartácea y tienen el nervio central destacado y 5-14 pares de nervios secundarios, pudiendo ser pubescentes en ambas caras o más o menos glabras. Inflorescencias formadas por 1-2 flores caulifloras que aparecen a lo largo de las ramas o del tronco, sobre un pedúnculo pubescente de 1,5-3 cm de largo. Cáliz hendido hasta la base formando 2 lóbulos de 1,8-2,6 cm de longitud, generalmente glabros y con algunas glándulas en la mitad superior y lepidotos en la parte basal; corola carnosa, tubular-acampanada, amarillenta, pubescente, de 4-7 cm de longitud y 3-4,5 cm de diámetro en la boca del tubo, con nervios purpúreos en los lóbulos y líneas igualmente purpúreas en el tubo. Estambres subexertos, con tecas gruesas y parcialmente divergentes, de 5-8 mm de largo. Ovario redondeado-cónico, de 5-7 mm de largo, lepidoto, unilocular. Fruto con aspecto de calabaza, de esférico a elíptico-ovoide, de (8-) 13-20 cm de diámetro y hasta 30 cm de longitud, de corteza lisa y verdosa, punteada, dura. Semillas pequeñas, delgadas, sin alas, de unos 7-8 x 4-6 mm, de color café oscuro o negro, esparcidas entre la pulpa. Cultivo y usos: En los trópicos se cultiva por el uso que se hace de sus frutos como recipientes, debido a la dureza de su cáscara. Su pulpa se utiliza en ocasiones localmente con fines medicinales como laxativo o expectorante, y al parecer era utilizada como alimento por ciertas tribus. Su madera se utiliza localmente para la fabricación de herramientas e implementos agrícolas. Se puede multiplicar por semillas, que no pueden almacenarse mucho tiempo, y por esquejes, teniendo un crecimiento algo lento al principio. Para su cultivo requiere clima cálido, exposición soleada y suelos bien drenados, no tolerando las sales ni la falta de riegos. Como ornamental es más bien una curiosidad. |